RumorMusical.com, Los Angeles, CA.- Juan Gabriel, sostuvo un mágico, singular encuentro en Chetumal con más de 20 mil personas a quienes no les importó soportar un aguacero con tal de verlo, escucharlo, disfrutarlo y bailar a su ritmo. Por más de tres horas y 20 minutos, el compositor de origen michoacano se fundió personas de todo el sureste, de diversos orígenes, edades y actividades, incluyendo a políticos que fueron "parejos" y aguantaron dos horas y media de lluvia.
Aunque la cita era a las nueve de la noche en el parque de beisbol Nachan Kaan, desde las cinco de la tarde, miles de personas llenaron al tope el inmueble. Aunque a los 40 minutos de iniciado el evento, la lluvia empezó a caer, por lo que Juan Gabriel, visiblemente apenado, le dijo al público que él se comprometía a regresar lo más pronto posible para ofrecerle un nuevo concierto, pues no deseaba que se siguieran mojando, a lo que sus fans respondieron que aguantaban la lluvia y lo que viniera. La permanencia en sus asientos de los fans obligó a Juan Gabriel a seguir cantando sin parar, pese al diluvio que se dejó sentir.
Juan Gabriel enfrentó además otras limitaciones como la falta del equipo necesario, pues buena parte de su instrumental, que requería de electricidad, debió ser resguardado. Más pareciera que la lluvia fue un incentivo extra para el cantante, que más animado alargó su presentación una hora más de lo pactado. Haciendo una pausa, el cantante reunió a todo su equipo de trabajo y pidió, ante todo su público, un aplauso para el gobernador Félix González Canto quien fue correspondido.
Ahí mismo, en medio de la torrencial lluvia, sus elementos de seguridad llevaron a González Canto y a la presidenta municipal, Cora Amalia Castilla Madrid, protección con paraguas, los cuales rechazaron para mojarse, al igual que todos los asistentes, hasta terminar el espectáculo promovido por el ayuntamiento de Chetumal. Ante esta circunstancia, Juan Gabriel afirmó que dentro de su carrera artística, ésta era la primera vez en la que miles de personas, de manera conjunta con sus gobernantes y bajo un auténtico diluvio, decidían que el espectáculo continuara.